jueves 19 de noviembre de 2009

La mano de Christian

La representación de Cyrano de Bergerac es una de las obras más famosas de la historia del teatro francés. Y no lo vamos a relacionar con el drama de Saint-Denis por su propio género, sino por su contenido. Cyrano, poeta pulcro, esmerado y sentimental, estaba completamente enamorado de su prima Roxane. Pero el bueno de nuestro protagonista tenía un problema: una señora nariz. Eh aquí cuando Cyrano se valió de Christian, un apuesto caballero de nariz estándar que también quería conquistar a su dama. Convencido de que su fealdad nasal le privaría de conquistar a su amada, le escribía los poemas de amor a Christian para que este se los diera a Roxane. Es decir, Christian, guapo por fuera pero vacío por dentro, se llevaba el amor de la doncella por los méritos artísticos de otro, de Cyrano. Ayer, cuando a Thierry Henry se le ocurrió llevarse el balón con la mano y Gallas se empeñó en volver a aparecer en un gol extraño, Christian lo celebró por todo lo alto. Porque su significado va mucho más allá de una clasificación por un Mundial. Ese gol es el pasaporte para seguir como hasta ahora, con Domenech estudiando los astros de Sudáfrica. Cyrano, el potencial escondido que tiene el futbol francés, deberá esperar un verano más.

Es especialmente curioso que a través de la tragicomedia de Cyrano de Bergerac la palabra “panaché” fuera incorporada al lenguaje inglés (idioma de la Irlanda derrotada). Panache se usa para describir a alguien que tiene poca confianza en su estilo (en la obra se refiere a Cyrano, avergonzado por su nariz). No creo que Raymond tenga ese sentimiento, pero yo sí. Desconfío totalmente de su sistema de juego y de sus probabilidades de éxito. Así como no descarto que gente como Benzemá esté a día de hoy midiéndose la nariz. Que por cierto, quizás a Titi le haya crecido un poquito, porque celebrar esa trampa con tanta efusividad es como para admitirle en el club privado de marionetas de Geppetto. Pero no, no confundamos. Hemos dicho que Thierry era parte de Christian, no le aumentemos el tabique nasal en vano. Y mira que siento admiración por la trayectoria y el estilo de Monsieur Henry, pero ayer de señor nada de nada.

Quizás os estéis preguntando como acaba la historia de Cyrano. Bien, justo en el día en el cual la enfermedad del poeta iba a poner fin a su vida, es decir, muchos años después, visita a Roxane. Ésta le invita a leerle uno de los poemas de Christian. Cuando Cyrano lo lee, la dama se da cuenta de que lo ha escrito él. Cyrano lo negará y posteriormente morirá. Sin embargo, Roxane, o a nuestro modo de ver, el aficionado blue, terminará sabiendo la verdad. Sólo espero que no aguarden hasta su último suspiro para quitarse la venda de los ojos.

domingo 15 de noviembre de 2009

La repesca en McKiernus

No será un post largo, como casi seguro tampoco se extenderán mucho más los sueños mundialistas de la República de Irlanda. De la jornada de este fin de semana, me podría quedar la victoria de Uruguay, las clasificaciones de Nigeria o Camerún o aún con más motivo con el último gol de Egipto, que llegó tan tarde y fue tan inesperado como un segundo postre. Pero de todo ello, y pasando por los palos Bosnia, me aferro por proximidad a la decepción que 74,000 irlandeses vivieron en Croke Park. Lo hago porque lo viví desde aquí pero con ellos, en una taberna irlandesa de Girona. Admito que me senté a cenar sin fijarme en la razón de ser del local, pero no tardó en delatarse. Absolutamente nadie en la terraza, lleno a rebosar en su interior. Por los gritos que se oían desde fuera era impensable que estuvieran viendo el España - Argentina, así que, ya definitivamente, McKiernus (el nombre también les delataba) se confirmaba como irish. El partido estaba anunciado en la típica pizarra que se coloca en el exterior, con Ireland escrito en letras enormes. Si querías leer el oponente necesitabas una lupa.

Francia podrá tener jugadores mucho mejores, pero Irlanda tiene ese punto de equipo especial que hace caer simpático. Incluso el camarero, typical alto pelirrojo, contribuía a crear ese ambiente de partido épico que no podía dejarse de lado. Reconozco que para mi gusto, ver a Giovanni Trapattoni en el banquillo irlandés me quita un poco de magia. Me pondría mucho más un entrenador sui generis, como los que ha tenido la República de Irlanda durante la mayor parte de su historia. Quizás un Roy Keane para un futuro no muy lejano sería una opción que invitara al miticismo. En definitiva, con este entorno, el juego de los equipos es lo de menos. Incluso sin ocasiones de gol, acabas disfrutando. En este hubo y de muy claritas. Para contar que hubo más de uno que celebró un tanto antes de hora. El desconcierto era tal que me trajeron un plato que no había pedido. En el tramo final Anelka golpeó primero y si Gignac no estuviera en baja forma Francia se hubiera ido con la clasificación sentenciada. Es difícil pensar en un milagro lejos de Dublín, pero al fin y al cabo fútbol es fútbol Domenech es Domenech.

lunes 9 de noviembre de 2009

Resaca de los clásicos modernos

Aún no tengo claro qué barbaridad es mayor. Por un lado el festival de goles en Gerland, y por el otro, la queja arbitraria de sir Alex Ferguson. Pensareis que el bárbaro soy yo por sorprenderme de la conducta del técnico escocés. ¿Es que había alguien que viendo el partido pensara que no iba a quejarse? El problema, o lo gracioso, es la queja en sí. El entrenador del Manchester United declaró que no entendía como Mr. Atkinson pitó la falta que condujo al gol del Chelsea. No recuerdo ni si lo era o no. Ferguson tenía un amplio repertorio de errores arbitrales por escoger y seleccionó precisamente ese. Digo yo, quéjate del posible fuera de juego de Drogba en el gol, quéjate del codazo del central inglés en la primera parte, de que Atkinson no pasara de los 5 minutos cuando hubo un cambio en el añadido… Hasta si me apuras, me quejaría antes de la patada giratoria de Jonny Evans a lo Chuck Norris. Pero no, en un partido con tantos errores de bulto nos fijamos en una faltita.

Aunque es cierto que esa falta condujo al gol de la victoria. El partido había estado muy disputado: superioridad física del Chelsea y superioridad combinativa del United. En los locales y por encima de los elogios a Lampard o Drogba, me quedo con el súper partido de Ricardo Carvalho y Ashley Cole. Por cierto, este último estará unas semanas de baja. Una pena este parón, porque tras dos años de mediocridad, había recuperado el nivel que ostentó en el Arsenal. El Chelsea no funcionó en el centro del campo y todo el mérito es para Anderson, Carrick y sobre todo Fletcher, que hicieron un partido casi perfecto. Para mí, salvando los momentos estelares de Scholes, es el mejor centro del campo que puede disponer el United. Me faltó Nani, porque creo que puede marcar más diferencias que Valencia, que por otro lado no estuvo nada mal. Pero de momento Ferguson no quiere darle ese plus de importancia, ese galardón de titular.

Terry puso la cabeza, emulando ese tanto de fatídico recuerdo blaugrana y poniendo al Chelsea muy líder. Además, sirvió como premio a su profesionalidad. Jugó un partido muy serio en un día muy complicado y consolidó una línea defensiva casi inexpugnable. No como la de los Olympiques. ¡Como disfrutaron en Francia con la alternativa de goles en el clásico moderno – con el permiso del Burdeos – del futbol francés! Vencida la táctica se apeló a la heroicidad. Michel Bastos creyó haber sentenciado el partido, pero este Marsella ya no tiene ningún complejo. En Francia ven campeón al equipo de Deschamps, y a este paso, acabarán por convencerme.

jueves 5 de noviembre de 2009

UCL: Las claves de la jornada

El grupo de los campeones: Recuerdo perfectamente el día del sorteo de la Champions League. Después de 10 minutos en los que en la mente azulgrana sólo había sitio para el morbo de ver de nuevo a Samuel Eto’o en el Camp Nou, un amigo y aficionado culé me preguntó sobre el resto del grupo. ¿Fácil, no? Pues iba a ser que no. Ningún partido de Champions League lo ha sido nunca. Contesté que al Barça le había tocado un grupo de campeones, que eran rivales de nivel Champions y que sobre todo en los desplazamientos se iba a sufrir muchísimo. Más teniendo en cuenta las condiciones climatológicas en las fechas que tocaba viajar. No me esperaba tanta igualdad de puntos, creía que tanto Barça como Inter iban a sacar sus partidos en casa. Pero el despistarse o el no estar acertado, sumado al gran estudio táctico que han demostrado tanto Berdiýew en su Rubin como Gazzayev en Kiev es para volver a creer y de qué manera en el futbol del este. Discutiremos los planteamientos rácanos, como el del Rubin ayer, nos gustaran más o menos, pero no les podemos negar su capacidad competitiva contra un Barça como el actual y un Inter que arrasa en Italia.

Sigo pensando en francés: Para mí es la mejor noticia en lo que va de competición. El Lyon ya se ha clasificado, a dos jornadas para el final, en un grupo complicadísimo en el cual la Fiorentina ganando contra los de Puel en la siguiente jornada elimina directamente al Liverpool de Benítez. Y por otro lado y en la misma tesitura, el Girondins de Bordeaux también se clasifica a dos del final y si cabe, en un grupo aún más complicado. Dependiendo de lo que ocurra en la jornada 5, Juventus y Bayern se lo podrían jugar todo en la última en un partido espectacular en Turín. El tercero en discordia, el Olympique de Marsella, del que se habla terriblemente bien en Francia y se pone como principal candidato al título, pondrá muy cara la clasificación a Madrid y Milan. Sigo con mi apuesta: un francés en semifinales.

Unirea Urziceni: Es la mayor sorpresa, ya que sigue 2ndo en el grupo del Sevilla y por encima de Rangers y Stuttgart. El pero a su genial actuación fue el empate de ayer, ya que de haber ganado sus posibilidades de clasificarse para octavos se hubieran disparado. Reciben a un Sevilla ya clasificado y viajarán a Alemania para jugarse su última carta. El equipo del mítico Dan Petrescu se ha merecido con creces pasar por delante de uno de los peores Glasgow Rangers de la época y de un Stuttgart que naufraga en la Bundesliga. El conjunto de Markus Babbel aún no sabe a qué aspirar ni cuáles son sus posibilidades. La Champions les viene grande y les afecta enormemente a su rendimiento cuotidiano. Además, no tiene una figura o jugador clave que se vuelque el equipo a la espalda. A Hitzelsperger, que es quién debería adoptar el papel, le falta un puntito. Y los que se acogen al papel de líder, Lehmann y Hleb, no son la mejor influencia para sus compañeros. Echan en falta a Mario Gómez, que por otro lado, no es ni titular en un Bayern que también podría caer eliminado.

lunes 2 de noviembre de 2009

Recordando a Appiah

Borja Pardo lo anuncia en su Facebook y me da la mejor noticia del día. Stephen Appiah ficha por el Bologna. No he podido actualizar el blog durante estos días, pero a partir del miércoles y de la jornada Champions vuelvo de lleno y contestaré los comentarios del post anterior. Hasta entonces vuelvo a colgar un artículo de unos cuantos meses en el que me acordé del centrocampista ghanés. Ojalá le vaya bien en su vuelta al primer nivel.
Stephen Appiah fue rechazo el pasado mes de febrero por el Rubin Kazan, el actual campeón de la Russian Premier League. Incluso el Tottenham de Harry Redknapp prefirió los servicios de Wilson Palacios a confiar en la maltrecha rodilla del mediocentro ghanés. Sin equipo y luciendo etiqueta de free agent, Appiah sigue su rumbo capitaneando su selección. Lejos queda su etapa en la Vecchia Signora, el mejor gol de la Champions en 2005 y esa victoria sobre la República Checa en el Mundial de Alemania.

Appiah hizo un auténtico partidazo y Ghana pasó a octavos, dónde cayó frente a Brasil. En aquél equipo, además del cómico nombre de Pimpong, militaba también Sulley Muntari. Era aún su versión pre explosión, pero ya gozaba de la titularidad en Udinese. Muntari marcó un auténtico golazo por la escuadra de Cech, y en ese partido quedó demostrado que Ghana no eran Essien y 10 más. Las coincidencias preestablecidas empiezan con el hecho de que Appiah también dio el salto a Europa a través del conjunto que hoy dirige Pasquale Marino. Pero Stephen había llegado de un club fuerte en su país, el Hearts of Oak. Sin embargo, Muntari no. Sulley se crió en el Liberty Professionals, un club ghanés fundado en 1996 y con un estadio con tan sólo capacidad para 2.000 espectadores.

Así pues, ¿un club menor? Ni hablar. El año posterior a su fundación ya ascendieron a la Ghana Telecom Premier League. Además, por sus filas han pasado nombres como John Pantsil (lateral del Fulham), el propio Muntari, Derek Boateng (Colonia), Michael Essien y Kwadwo Asamoah. Es precisamente de éste último al cual queríamos referirnos des del inicio. Kwadwo Asamoah (no confundir con Gerald, alemán del Schalke) es hoy el interior zurdo titular de Udinese. ¡Sí! Como en su día Appiah o Muntari. El ghanés sigue sus pasos y con tan sólo 20 años apunta unas cualidades bestiales.

Appiah fue “el Tornado”, Essien “The Bison” y Kwadwo Asamoah pide apodo a base de unas condiciones físico técnicas abominables. En un documento fantástico, un periodista de la BBC le preguntaba si llegaría al nivel que dio Stephen Appiah. “I’m learning from him”, responde en un inglés bastante aceptable. Cedido por el club suizo Bellinzola, dónde también pasó John Mensah (Lyon), no sería de extrañar que Udinese ejerciera la opción de compra que posee sobre él. En su debut con la selección se le asignó el ’10’ de Appiah, ausente en la Copa Africa 2008 por lesión. En sus manos queda recoger también el testigo de grandeza del capitán.

lunes 26 de octubre de 2009

El mejor ritmo del Liverpool

Auguro un pre partido con una Hard Day’s Night para Rafa Benítez. Era el ojo de todas las miradas e incluso los propietarios del Liverpool, George Gillet y Tom Hicks, habían declarado que el técnico madrileño había fichado lo que había querido. Money Can’t Buy Me Love, diría Rafa, que sin cuatro de sus piezas puntales estaba muy cerca de perder su quinto partido consecutivo. ¡Y eso nos hubiera llevado a la década de los 50! Época en la que no existía Pennny Lane y en la que los técnicos del Liverpool no tenían la Help! de Andre Marriner. O al menos es a esto último a lo que achaca Ferguson la derrota de su United, a la mala actuación arbitral. Muy lejos de tal queja, Benayoun pensó que With a Little help of my friends se podía ganar el clásico británico. Y se encontró con Fernando Torres, que Eight days a Week no desaprovecha una de esas. Love you too, Yossi, el Red Submarine se salva del hundimiento.

El símil musical radica en el ritmo frenético que impuso el Liverpool en la segunda mitad. La primera había estado más disputada, pero cuando llegó el primer gol, los reds volvieron a creer en ellos mismos. No había estado mal el Manchester United, que propuso una alineación para tener el control del partido. Scholes y Carrick en el doble pivote aseguraban fluidez y Rooney forzó tras su lesión para no perderse el partido. Eché en falta a Nani, pero dado el rendimiento de Valencia en los últimos partidos Ferguson tiene un gran dilema en las bandas. Sin embargo, cuando el United perdió el norte en la segunda mitad, tardó muchísimo en reaccionar. Los relevos llegaron tarde y apenas intervinieron en el partido. Scholes llevaba muchos minutos pidiendo la sustitución, ya que apenas tocaba balón. Y encima el cambio no arregló nada, porque dispuso pólvora arriba y despobló el centro del campo.

El Liverpool jugó sus cartas a la perfección: Presión ahogante y extrema rapidez de sus acciones. El golazo de Torres marcó el punto de inflexión del partido. Benayoun certificó que merece el estatus de titular e incluso el criticadísimo Lucas Leiva jugó bien. La actuación del colegiado, Andre Marriner, fue muy discutida, pero a mi modo de ver no afectó al resultado final. Se comió un penalti en cada área y en la expulsión de Vidic siguió el mismo criterio que en la acción de Charragher: tarjeta amarilla. Otro negocio es que consideremos que ambas son rojas directas, que pueden serlo perfectamente. En conclusión, sí hay Premier para el equipo de Merseyside, que necesitaba urgentemente recuperar la confianza para seguir aspirando al campeonato. ¡Y de qué manera presentan su candidatura! Con un partido de alto standing, con una melodía líder en su especie.

viernes 23 de octubre de 2009

Supériorité français

Parten siempre en un segundo plano, sin llegar a la portada des del hito marsellés de 1993. Los que fueran ideólogos de la competición europea de clubes, los equipos franceses, nunca han dominado el panorama futbolístico europeo. Sin embargo, las distancias en esta campaña son mucho más cortas. Tras la finalización de la primera vuelta de Champions y Europa League, la realidad de los participantes galos es muy positiva. Lyon y Burdeos lideran sus grupos por delante de gigantes italianos, alemanes e ingleses. El Lille goleó ayer al Genoa y se sitúa líder de un grupo en el que también está el Valencia, y el OM sólo tiene que ganar al Zúrich en casa para meterse de lleno en la pomada y apear a Milan o Madrid de los octavos. El único punto flaco de la participación francesa es el Toulouse de André Pierre Gignac, que aún siendo goleado ayer en Donetsk tiene muchas opciones de clasificarse.

Como en la mayoría de grandes ligas, la Europa League está pasando factura en la Ligue 1. Sorprende el rendimiento del Lille en Europa, pero disminuye muchísimo en el campeonato nacional. Le pasa exactamente lo mismo a Touoluse, Everton o Villareal. Los jugadores claves del equipo, en el caso del Lille Gervinho, Mavuba o Vittek, acaban por saturarse de minutos y no estando frescos para el fin de semana. Pero la gran noticia para el futbol francés es que los 3 grandes no están acusando ese cansancio. Tanto OM como Lyon han confeccionado unas plantillas muy largas y con muchas alternativas para alinear un once de garantías. Tienen sus puntos flacos, como la escasez de defensas en el equipo de Claude Puel, pero las están salvando brillantemente. Por ejemplo, la última machada de Puel ha sido sacarse de la manga al joven Maxime Gonalons y convertirlo en titular habitual. El caso del Burdeos es más delicado, pero Laurent Blanc lo está gestionando bastante bien. No tiene tanta profundidad de banquillo y debe dar descanso a Gourcuff y Chamakh antes de las jornadas europeas. Cuando lo hace sufre para sacar los partidos de liga, pero de momento siguen en la parte alta de la clasificación.

La victoria del Girondins frente al Bayern de Múnich y la remontada del Lyon en Anfield son el testimonio de que sobretodo estos dos conjuntos pueden presentarle batalla a cualquiera. Soy un poco más reticente con las opciones del Marsella, pero a día de hoy ninguna de las primeras espadas de Le Championat tiene porqué temer a ningún rival. Su buen estado de forma contrasta con la mediocridad de quiénes habían reinado en el viejo continente. Sólo les daría claramente no favoritos en un emparejamiento contra Barcelona, Chelsea o United. Hablaba Deschamps hace poco de aquél Mónaco que llegó a la final en 2004. Con las posibilidades francesas de la actualidad el objetivo es claro: situar a uno de sus equipos en semifinales.